Nota propia · Complementa el informe principal

Lo que apareció cuando fui a verificar

Cuatro hallazgos sobre la economía fueguina que salieron de cruzar series que no se suelen mirar juntas, y de correrle tests a mis propias afirmaciones. Lo interpretativo es mío.

Fuentes nuevasEPH del aglomerado, cambios de domicilio, recaudación por componente, empleo por jurisdicción
ResultadoDos hallazgos y dos correcciones a lo que había escrito
Fecha29 de julio de 2026

01El ajuste no se ve en la desocupación

Este es, para mí, el hallazgo más importante del proyecto. Sale de la Encuesta Permanente de Hogares para el aglomerado Ushuaia-Río Grande, comparando el promedio de 2015-2016 contra el de 2024-2025.

Tasas del mercado de trabajo, por sexo
Tasa2015-20162024-2025Cambio
Actividad, varones72,8%70,8%−2,0 pp
Actividad, mujeres48,3%54,8%+6,5 pp
Desocupación, varones5,8%5,1%−0,7 pp
Desocupación, mujeres4,3%8,7%+4,4 pp
Subocupación, varones2,6%6,8%+4,2 pp
Subocupación, mujeres3,8%10,0%+6,2 pp

La desocupación masculina no se movió en diez años. Si uno mira el indicador que suele titular, en Tierra del Fuego no pasó nada. El ajuste está en otras tres celdas.

Los varones salieron del mercado de trabajo. Dos puntos de tasa de actividad es el mecanismo que describe la literatura sobre shocks comerciales en mercados de trabajo locales: el desplazado deja de aparecer como desocupado porque deja de buscar.

Las mujeres entraron. Seis puntos y medio de aumento en la actividad femenina es mucho, y la lectura más plausible es la más doméstica: cuando cae el ingreso del asalariado industrial, otro integrante del hogar sale a buscar trabajo. La contracara es que su desocupación se duplicó.

Los dos absorbieron el golpe con subocupación, que se triplicó en ambos sexos. Hay más gente trabajando menos horas de las que querría.

Tres advertencias necesarias

La EPH cubre el aglomerado urbano y no toda la provincia. La fuente marca la mayoría de estas celdas con la nota de estimaciones de baja precisión, porque la muestra local es chica: la dirección y el tamaño del cambio son más confiables que los decimales. Y la serie llega al segundo semestre de 2025, o sea que todavía no incorpora el quiebre de enero de 2026. La onda del primer semestre de 2026 va a ser el dato más importante que publique el instituto este año.

02Los desocupados se están volviendo más jóvenes

Sale de microdatos individuales de la EPH procesados en el instituto: 642 registros de desocupados entre 2020 y 2025.

Edad promedio ponderada del desocupado · 2020 a 2025

Edad promedio, en años
La caída es monótona, año por año. El número entre paréntesis es la cantidad de registros individuales de cada año, que es lo que limita la precisión: entre 77 y 139 por año, con mediana de 26 por trimestre.
Distribución por grupo de edad, participación ponderada
Grupo de edad2020-20222023-2025
18-2416,4%39,3%
25-2929,2%18,6%
30-3925,6%23,0%
40-4915,9%12,1%
50-599,5%5,7%
60 y más3,4%1,3%
La lectura obvia es la equivocada

Que el desempleo se concentre en los jóvenes se leería como que el ajuste recae sobre ellos. Cruzado con la sección anterior, la explicación más consistente es la contraria: los desplazados de más edad están saliendo de la fuerza laboral, y por eso dejan de contarse como desocupados. Si los mayores desaparecen del numerador, el conjunto se rejuvenece por aritmética, sin que a los jóvenes les haya pasado nada nuevo.

La tasa de actividad masculina cayó dos puntos mientras la desocupación masculina no se movió. Las dos cosas dicen lo mismo desde fuentes distintas: el que pierde el trabajo a los cincuenta aparece como inactivo.

No puedo separar esa lectura de la alternativa, que es jóvenes que no consiguen el primer empleo. Para eso necesito a los inactivos, y la tabla que tengo está filtrada a desocupados desde la carga. Con la condición de actividad completa se resuelve en un cruce, y está anotado en la agenda de medición.

03El género del desplazamiento

En el documento de reconversión ordené los caminos por capacidad de absorción sin preguntarme a quién absorben. Los datos de ocupados por rama y sexo responden esa pregunta y el resultado me deja mal parado.

Participación femenina en el empleo por rama, promedio 2024-2025
RamaMujeres
Construcción8,2%
Industria28,5%
Comercio34,8%
Otras ramas39,2%
Total provincial41,2%
Administración pública y defensa50,5%
Salud61,2%
Enseñanza84,7%
El problema con mi propia recomendación

Los tres destinos que ordené como Nivel 1 —electrónica industrial de nicho, servicios al sector energético, reparación naval— y el puente de obra pública son, en la estructura fueguina, actividades masculinas. La construcción emplea 8,2% de mujeres, y los servicios a hidrocarburos y la reparación naval son metalmecánica y soldadura. Ordené el menú de reconversión optimizando para el trabajador varón desplazado.

Y las mujeres son donde el deterioro es mayor y más reciente. En la misma fuente de microdatos, la participación femenina entre los desocupados pasa de 33% en 2020 a 57% en 2022 y 56% en 2025. Los sectores donde la participación femenina es alta —salud, enseñanza, servicios— son los que en mi documento quedaron clasificados como de baja absorción o como empleo público a contener, y esa clasificación merece revisarse con el criterio de a quién emplea cada uno.

No tengo una propuesta cerrada para corregirlo, y prefiero dejarlo planteado antes que inventar una.

04Las cuentas propias de la provincia

En tres documentos escribí la misma frase con distintas palabras: los ingresos brutos todavía crecen, es el número que hay que seguir, y si cae, la crisis industrial pasa a ser una crisis provincial. Nunca lo construí. Al construirlo aparecieron dos correcciones y un hallazgo que no esperaba.

Advertencia de alcance, antes de los números. Esto es recaudación propia y no incluye coparticipación federal, que no está en el banco de datos provincial y es una parte grande de los recursos. Cualquier lectura de sostenibilidad fiscal apoyada solo en esto está incompleta. Todo va deflactado por IPC Patagonia.

El hallazgo: las regalías se derrumbaron

Composición de la recaudación propia · participación en el total

2018 2025
La estructura se recompuso. Las regalías cayeron de 27,1% a 9,1% del total y 74% en términos reales contra 2018. Los fondos con asignación específica pasaron de 14,2% a 29,3% y son lo único que creció en términos reales.

La causa de la caída de regalías es la que ya tenía documentada en otro lugar sin conectarla con esto: la producción de petróleo bajó 72,5% desde 2015 y la de gas 51,8%, por agotamiento de reservas maduras. Es geología, no política arancelaria.

Lo que eso implica

La provincia tiene dos fuentes de recursos propios deteriorándose al mismo tiempo por motivos independientes: los ingresos brutos por la actividad, que depende del régimen industrial, y las regalías por el declino de los yacimientos, que va a seguir ocurriendo cualquiera sea el destino del subrégimen.

Eso complica la reconversión. En el documento de caminos los servicios a hidrocarburos aparecen como Nivel 1 porque pagan 130,8% más que la industria. Desde el punto de vista fiscal, en cambio, hidrocarburos es una fuente que se apaga.

Las dos correcciones

Lo que decía Los ingresos brutos reales crecían 10,7% interanual en abril de 2026, así que el canal fiscal no se había activado.
Lo que dicen los datos Era el mejor mes de una serie que oscila entre −15% y +10%. El promedio de doce meses es +1,2%, plano, y está diez puntos por debajo de 2023. El canal viene operando desde 2024.
Lo que decía El golpe fiscal va a llegar con rezago, porque el empleo industrial adelanta al consumo en tres meses.
Lo que dicen los datos La elasticidad máxima está en rezago cero, con r = 0,72 y elasticidad 1,07. Los ingresos brutos gravan facturación del mes, no salarios. El rezago de tres meses es entre empleo y ventas de supermercados, que es otra cadena.

La elasticidad prácticamente unitaria es una herramienta: cada punto de caída del índice de actividad se traduce en 1,07 puntos de caída de los ingresos brutos reales, y el índice se publica antes. Eso convierte al ITAE en algo con uso presupuestario y no solo descriptivo.

Y hay una trampa del cuadro que conviene documentar. 13_2_01 tiene jerarquía de dos niveles: "Derechos" y "Fondos" son subtotales de las columnas que siguen. La ingesta genérica los aplana y suma padre con hijos, dando 134% del total. Leyendo por posición de columna cierra exacto.

05El experimento natural que no funcionó

Río Grande concentra la industria promovida y Ushuaia no. Las dos ciudades comparten provincia, tipo de cambio, inflación, gobierno, régimen impositivo y clima, así que parece un diseño de diferencias en diferencias listo para estimar el efecto del arancel cero. Lo intenté con el consumo eléctrico de grandes demandas por ciudad, 183 meses desde 2011.

Antes del resultado, un error que encontré por el camino

En cuatro documentos escribí que "el consumo eléctrico industrial de Río Grande cayó 20,9% interanual en enero de 2026 mientras el de Ushuaia se movió −0,5%". Ese par de números corresponde al consumo total. El industrial es la categoría de grandes demandas:

Consumo eléctrico, variación interanual de enero de 2026
SerieRío GrandeUshuaia
Consumo total−20,9%−0,5%
Grandes demandas−36,8%−9,5%
Uso residencial+0,4%+8,0%
Medianas demandas+1,6%+3,5%

El dato descriptivo es más fuerte de lo que venía diciendo. Lo que sigue va en la dirección contraria.

Dos decisiones de especificación que costaron

No se puede estimar en niveles. La diferencia de logaritmos entre las dos ciudades pasa de 0,23 en 2015 a 0,74 en 2024, con pendiente de +0,04 por año, porque Río Grande se industrializó relativo a Ushuaia durante quince años. Sobre esa serie no hay tendencias paralelas.

El contraste tiene que ser contra el mismo mes calendario. El diferencial de enero tiene un desvío de 17,3 puntos entre años; el de julio, 11,2. El parate de verano de las plantas se corre de semana entre años. Mi primera estimación comparaba enero de 2026 contra el promedio de todos los meses y daba 3,7 desvíos; contra la distribución de los eneros, da 2,25.

Diferencial Río Grande menos Ushuaia · desvíos respecto del mismo mes histórico

Diferencial negativo Diferencial positivo
Estudio de evento. Cada columna es un mes, expresado en desvíos de la distribución histórica de ese mismo mes calendario. Las líneas marcan los dos escalones del Decreto 333/2025: mayo de 2025 y el 15 de enero de 2026.

Y el placebo temporal falla

El placebo consiste en fingir que el tratamiento empezó en enero de cada año anterior, estimando cada uno con su propio período previo. Si algún año sin tratamiento da un efecto del mismo orden, el diseño no identifica nada.

Estadístico conjunto de la ventana enero-marzo de cada año

Placebo, años sin cambio arancelario El efecto real, 2026
El test que decide. Enero de 2023 da −4,14 contra −3,11 del efecto real, en la misma dirección y sin que hubiera cambiado ningún arancel. Enero de 2019 da +4,14 en la dirección opuesta.
Veredicto

El diseño no identifica el efecto. Hubo años sin cambio arancelario con divergencias entre las dos ciudades iguales o mayores que la de enero de 2026.

Las otras robusteces tampoco ayudan. El consumo residencial, que debería quedar cerca de cero si el efecto fuera puramente industrial, da −1,30. Con Tolhuin como control alternativo el efecto baja a −2,37, y Tolhuin es el 1% de las grandes demandas.

Qué queda en pie

Enero de 2026 es la mayor divergencia de enero de toda la serie, con −35,9 puntos. El ranking por magnitud absoluta: 2026, después 2017 con +27,4, 2024 con +26,9 y 2012 con −25,3. Es el valor extremo de dieciséis años, aunque la distribución sea ancha. Y son tres meses consecutivos negativos, todos más allá de 1,5 desvíos.

El primer escalón sí dejó marca, y eso corrige otra cosa que escribí. Venía diciendo que el escalón de mayo de 2025 no redujo el empleo. En el consumo eléctrico los tres meses siguientes dan −1,62, −1,52 y −1,06 desvíos, y después el efecto se diluye. Es compatible con un ajuste inicial de producción que no se tradujo de inmediato en despidos: primero se baja el ritmo, después se toca el plantel.

La evidencia central sigue siendo la directa. El empleo del subrégimen cayó 29,9% interanual en mayo, la producción industrial 32,2% y las unidades de electrónica 29,9%. Eso se mide sobre la industria misma y no necesita contrafactual para describir la magnitud. La atribución causal queda como argumento —el mecanismo, la fecha exacta, y que ninguna otra medida cambió en enero de 2026— y no como estimación con intervalo de confianza.

Lo que haría falta para hacerlo bien es empleo industrial abierto por ciudad, que el instituto releva y publica solo a nivel provincial. Con esa serie el ejercicio se hace con la variable correcta en lugar de un proxy eléctrico.

06Tierra del Fuego contra el resto del país

Comparé la provincia con Puerto Rico, Manaos, Magallanes, Terranova y Shannon, y no con Chubut ni con Santa Cruz. Es la primera pregunta de cualquier lector argentino: si cae toda la Patagonia la explicación es macroeconómica, y si cae solo Tierra del Fuego es el régimen.

Empleo privado registrado · variación entre 2015 y los últimos doce meses

Tierra del Fuego Resto de la Patagonia Otras jurisdicciones
Cuarta de veinticuatro, de peor a mejor. Serie 154.1 de la API de series de tiempo nacional, asalariados privados registrados por jurisdicción, hasta abril de 2026.

El resultado no me favorece. Tierra del Fuego está en el cuartil malo y no es el caso extremo: Santa Cruz cayó cinco puntos más. Y en el quiebre reciente, últimos doce meses contra los doce anteriores, otra vez queda cuarta, con Santa Cruz en −8,4% y Chubut en −6,1%, y con diecinueve de veinticuatro jurisdicciones en terreno negativo. Si el arancel cero fuera la historia dominante, la provincia debería aparecer como el caso aislado del último año.

La Patagonia no es un bloque. Las provincias de hidrocarburos convencionales en declino —Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego— caen. Las de Vaca Muerta y valle del Río Negro crecen, con Neuquén 32,5% arriba de 2015. Lo que comparten las tres primeras es el agotamiento de yacimientos maduros, que en el caso fueguino es la caída de 72,5% del petróleo y 51,8% del gas desde 2015.

Por qué el agregado esconde el derrumbe industrial

Hay una tentación de leer esto como que la crisis industrial fueguina no es tan grave. El empleo industrial promovido cayó 29,9% interanual y el empleo privado registrado total de la provincia cayó 3,6%. Las dos cosas son ciertas porque la industria es apenas el 18% de los asalariados privados registrados: 6.451 sobre unos 35.800. Una caída del 30% en el 18% del total da unos cinco puntos sobre el agregado, y el resto de los sectores compensó parte.

Quién ganó

Todo el corpus mide pérdidas, y eso sesga la lectura política. Corresponde enumerar la otra mitad.

Los consumidores del resto del país. El arancel cero bajó el precio de celulares, televisores, monitores y aires acondicionados, y el impuesto interno pasó de 19% a 9,5%. Es un beneficio chico por hogar y grande en el agregado, y es exactamente la contraparte del costo fiscal de USD 1.070 millones anuales que uso para criticar el régimen. Si el régimen era una transferencia regresiva —y sostener que lo era es parte de mi argumento—, entonces su retiro es progresivo. Eso incomoda a la tesis y hay que escribirlo igual.

Ushuaia relativo a Río Grande. El diferencial de enero fue de 36,8 puntos de caída contra 9,5. La provincia no perdió de manera uniforme, y cualquier política provincial que trate el problema como provincial va a distribuir mal.

El Tesoro nacional, con la advertencia del caso puertorriqueño: cuando Estados Unidos eliminó la Sección 936 para recuperar recaudación, la mayoría de las empresas se fue de la isla o se reorganizó como sociedad extranjera controlada, y buena parte de la recaudación esperada no apareció.

Que haya ganadores no vuelve buena la secuencia. La pregunta sigue siendo si se construyó el reemplazo, y la respuesta sigue siendo que no.

07Un patrón que aparece tres veces

Los tres hallazgos anteriores tienen la misma estructura y me parece que es la conclusión metodológica del proyecto.

  1. La tasa de desocupación no se movió

    Porque el ajuste pasó por la tasa de actividad y la subocupación, que son canales que el indicador principal no captura.

  2. La serie desestacionalizada del índice quedó plana

    Porque el método atribuyó a estacionalidad parte de la caída de enero, y con trece años de serie y un quiebre estructural en el medio no puede separar el parate habitual del extraordinario.

  3. El empleo privado total esconde el derrumbe industrial

    Porque la industria es el 18% del agregado, así que una caída del 30% en ella se diluye a cinco puntos.

La consecuencia práctica

En los tres casos el agregado promedia sobre una población en la que los afectados son minoría, y el ajuste ocurre por canales que el indicador de titular no mide. Un tablero de coyuntura provincial que publique solo totales va a subestimar sistemáticamente este tipo de crisis. El problema está en cómo se presentan los datos que hay, más que en los que faltan.